viernes, 25 de junio de 2010

Daniel Domínguez Párraga, arquitecto

De padres colombianos, el arquitecto Daniel C. Domínguez Párraga nació en San Salvador, en octubre de 1886.

Luego de realizar estudios locales de Ciencias y Letras, se marchó a la capital mexicana, en cuyo Colegio Militar de Chapultepec se graduó como ingeniero civil y asistió a varios cursos especializados de arquitectura; entonces fuertemente influenciados por el neoclasicismo de los profesores provenientes de la Academia de Bellas Artes de París.

En 1905, motivada por problemas económicos, su familia emigró a Costa Rica, donde se estableció. Poco después, y terminados sus estudios, Domínguez Párraga se dirigió a la capital de El Salvador, donde realizó la mayor parte de su carrera profesional, e incluso llegó a ser Director General de Obras Públicas.

En el ámbito privado, su prestigio entre las familias de la alta sociedad salvadoreña, lo hizo diseñador-constructor de las casas de la exclusiva colonia Dueñas (1922), el Café Lutecia (1928), el Club Internacional, el Hotel Astoria, el Banco Agrícola, el Banco Salvadoreño, la Villa Fermina, los edificios Concha de Regalado, Escobar y Gadala María (1941), y las residencias del doctor Raúl Argüello, Luisa Daglio y Ángel Güirola.

Habiendo ejercido también su oficio en Honduras, en 1943 se trasladó a Costa Rica, donde además de su familia, tenía obra realizaa y contactos profesionales, en especial con el arquitecto José Francisco Salazar; que en 1925, había realizado con Domínguez Párraga el diseñó y la construcción del Country Club, el Mercado Emporium y varios proyectos de vivienda en San Salvador.

En San José, Daniel Domínguez Párraga diseñó, entre otros edificios y casas particulares, el Pasaje Central y la Ferretería Espriella, ambos de estética ecléctica pero muy cercanos al neoclasicismo. Por eso, ambas obras evidencian la formación original del arquitecto y pueden fecharse alrrededor del año 1920.

Pasaje Central, también conocido como Pasaje Dent, San José, Calle 1º, entre Avenidas Central y 2º.

Vista interior del Pasaje Central.

Edificio de la antigua Ferretería Espriella. San José, Calle Central y avenidas 1º y 3º.

Antes de establecerse en Costa Rica, en los años treinta, Domínguez Párraga diseña en Costa Rica la antigua sede del Banco Nacional de Costa Rica (1936) y el edificio del Almacén Ambos Mundos de Uribe y Pagés (1939), ambos de estética art-deco.

Concebido a partir de una trama geométrica de base octogonal, el del Banco Nacional era un elegante edificio de múltiples aluciones masónicas, tanto en su exterior como en su interior.

Diseño integral, la totalidad de su mobiliario y accesorios eran obra del mismo arquitecto, y realizados enteramente en Costa Rica por operarios de los Talleres de Obras Públicas.



Ubicado en Avenida 3º, entre Calles 3º y 5º, el Almacén Ambos Mundos fue en su momento el más grande y variado de su clase. Con frente a las Avenidas 3º y 5º, el edificio integraba el almacén en la primera planta, y en la segunda, las oficinas y la casa del propietario. Como el del Banco Nacional, se trataba de un diseño integral.

Otras obras ubicadas en San José y susceptibles por sus características de pertenecer al arquitecto, son la antigua Gobernación de San José, el edificio que ocupa la empresa Costa Rica Expeditions y la casa de Matute Gómez (fotos a la derecha de esta entrada). El ingeniero-arquitecto Daniel Domínguez Párraga falleció en San José, en diciembre de 1959, después de una fructífera y variada carrera como un creador de plástica urbana.

No obstante, su vida y su obra de profesional centroamericano, testimonio de la ecléctica práctica de la arquitectura en la primera mitad del siglo XX, no esta debidamente estudiada aún Costa Rica; por lo que esta breve entrada, a modo de avance de investigación, quiere ser una contribución a esa imperdonable omisión histórica y cultural de nuestro medio académico y profesional.

(En mucho, la elaboración de esta ficha biográfica fue posible gracias a la información brindada por dos personas: la señora Roxana Domínguez Orozco, hija del arquitecto a cuyo archivo familiar, pertenecen además las fotografías personales que la ilustran; así como por el investigador histórico-literario, editor y docente salvadoreño, Carlos Cañas-Dinarte, a quienes el autor quiere agradecer públicamente su generosidad, su tiempo y su atención.)